
EL TIEMPO ME ESTÁ ATACANDO
Este es el sitio al que nunca…
debí llegar, ni tampoco transitar,
este es el sitio en el que nunca
quise caminar, ni debí estar…
el camino accidentado…
recorrido ya tantas veces,
tantas veces superado,
tantas veces el camino…
este es el sitio en el que no…
¡realmente no quiero estar!
El tiempo ¡cual feroz bestia!
atacando todas mis habilidades,
el tiempo como demonio,
atascando todo lo que ya he logrado.
El tiempo que condena todas…
todas mis habilidades,
el tiempo no podrá conmigo
¡porque yo no he renunciado!
y no renunciaré ahora;
por mucho que me vea cansado.
Caminando por el mundo;
que ya se encuentra minado.
caminando sin un rumbo…
pensando que todo ha acabado,
caminando y sin saberlo…
por este sitio que ya he pasado,
solamente es diferente…
que el tiempo me está atacando,
me está trancando el camino…
pero yo solo he caminado.
La derrota que se asoma…
apenas la veo de lado,
trato yo de rodearla,
le paso yo por un lado…
la derrota me coquetea,
pero no la quiero a mi lado…
la derrota aún no sabe…
que aún no estoy derrotado,
y que si me está atacando…
es porque aún no ha ganado.
Mi decisión es muy simple
el camino que tengo al frente
no importa si está minado
ya yo he salteado el destino
y aun no estoy derrotado
el camino es un camino
ya yo lo he transitado, es el tiempo
el que marca, la condición
es el tiempo el que marca
lo que ya está explotado.
Se ha equivocado el tiempo
si atacando mi recorrido
piensa que ya yo he llegado
debo decirle con fuerza
que ahora es que voy caminando
y que cuando veo hacia adelante
me veo emocionado
sabiendo que mientras esté vivo
¡siempre estaré caminando!
Hola, soy Johnny Rojas y soy miembro de esta maravillosa generación. Desde hace ya algunos años, estoy viviendo la segunda mitad de mi vida. Soy viudo desde hace varios años y, actualmente, comparto mi vida con una compañera con la que llevo también varios años. Mis hijos emigraron, al igual que dos de los hijos de mi pareja. He tenido éxito en los negocios, pero también he fracasado; la vida me ha obligado a superar, evolucionar y reinventarme, como seguramente les ha sucedido o les puede suceder a cualquiera de los que tengan a bien leer estos textos. Pero al final, lo que realmente considero importante es que nada de lo sucedido ha logrado derrotarme.
Lidiar con los obstáculos que me presenta la sociedad, la discriminación por edad y el sentir que me desechan por el número que me acompaña y cambia cada año, unido a todas las responsabilidades que cubro normalmente, son verdaderos desafíos. Sé que a mi edad debería estar con una estabilidad económica y sentimental resuelta, pero nada es perfecto, y menos aún cuando vivo en un país en el que las normas económicas cambian a diario y las leyes son ambiguas, restando la posibilidad de jugar con reglas claras. No soy político ni pretendo dar esa impresión, tampoco deseo justificar mis errores o fracasos en la situación del país, pero cuando mi ética no me permite sumarme a las políticas corruptas de quienes rigen, el resultado es que mis esfuerzos sean estériles. Lo bueno es que siempre podemos volver a empezar.
Sé que he dejado sueños en el camino, pero la buena noticia es que estoy vivo, con la certeza de que tengo el control y de que ‘el cielo es el límite’. Si mi historia resuena contigo y quieres ser parte de este espacio que he creado para nosotros, te invito a unirte.



Deja una respuesta